
Caravaggio, Young Saint John the Baptist with ram, 1602. Wikimedia Commons. · PD
San Juan Bautista joven con el carnero
Ficha
La historia
En 1602 el noble romano Ciriaco Mattei pagó a Caravaggio por un San Juan Bautista, y lo que recibió resultaba desconcertante para un tema sagrado: un muchacho desnudo y sonriente que se gira para abrazar a un carnero, con una pose tomada sin disimulo de los desnudos musculosos que Miguel Ángel había pintado en la bóveda Sixtina. La versión que los estudiosos aceptan como autógrafa cuelga a pocos pasos, en la Pinacoteca Capitolina, con un rastro documental que llega hasta la familia Mattei. Este lienzo de la Galería Doria Pamphilj es una de al menos once copias tempranas de esa composición, y lleva décadas dando que discutir. Para algunos es una copia de época muy buena, de otra mano. Otros han defendido que fue el propio Caravaggio quien repitió aquí su cuadro, una réplica del maestro, y las radiografías se han esgrimido en ambos sentidos sin zanjar la cuestión. La pintura apenas conserva los atributos habituales del Bautista, ni cruz ni cordero, solo el carnero, y algún autor ha dudado de que se quisiera representar realmente a él.




