
Eugène Delacroix · PD
Apolo venciendo a la serpiente Pitón
Ficha
La historia
En 1850 el Estado francés encargó a Delacroix una tarea que el Louvre llevaba casi dos siglos aplazando. El panel central de la galería de Apolo, la deslumbrante galería dorada del palacio, seguía en blanco desde los tiempos de Luis XIV, y el tema venía impuesto por aquel viejo programa: Apolo, dios del sol, precipitando su luz sobre la serpiente Pitón en el pantano. Este es el boceto al óleo que Delacroix pintó primero, resolviendo la idea entera a toda velocidad, pensando con el color. Los amarillos y naranjas encendidos que rodean a Apolo chocan con los violetas fríos de Pitón y su humo, la luz cálida empujando contra la oscuridad. Ese modo de hacer estallar un color contra su opuesto es justo lo que un joven Vincent van Gogh estudiaría más tarde en Delacroix, y en parte por eso este pequeño boceto ardiente cuelga hoy en su museo de Ámsterdam.




