
Johannes Vermeer, Girl with a Pearl Earring, 1665. Wikimedia Commons. · PD
La joven de la perla
Ficha
La historia
Vermeer pintó esta cabeza hacia 1665 en Delft, una ciudad holandesa que vivía del comercio marítimo y de la porcelana azul que aún lleva su nombre. No es exactamente un retrato. En la pintura holandesa de la época existía un género llamado tronie: un estudio de un rostro o un tipo, a menudo con vestimenta exótica, que no pretendía reproducir a una persona concreta. Por eso no sabemos quién es esta joven, ni siquiera si posó realmente alguien. El turbante de tela azul y amarilla remite a Oriente, una moda entonces habitual en este tipo de cabezas. Lo que la vuelve inolvidable es la mirada, girada hacia nosotros por encima del hombro, y la gota de luz sobre la perla. Esa perla, si se observa de cerca, es apenas un par de pinceladas de blanco sobre la sombra del cuello, sin contorno definido. Vermeer trabajaba muy despacio y dejó pocas obras. Durante casi dos siglos este cuadro pasó casi inadvertido, y no se hizo célebre hasta que el pintor fue redescubierto en el siglo XIX. Hoy se conserva en el Mauritshuis de La Haya.




