
Johannes Vermeer, The Milkmaid, 1660. Wikimedia Commons. · PD
La lechera
Ficha
La historia
Johannes Vermeer pintó esta escena hacia 1660, en la próspera República holandesa de su siglo, donde los burgueses ya no colgaban santos ni batallas en sus casas, sino rincones tranquilos de la vida cotidiana. Una criada, sola en una habitación sencilla, vierte un hilo de leche de una jarra a un cuenco de barro sobre una mesa con pedazos de pan. No ocurre nada más, y sin embargo la escena tiene el peso de algo solemne. Vermeer logra ese efecto con la luz que entra por la ventana de la izquierda y va posándose sobre la pared, el pan y el brazo remangado de la mujer. Fíjate en la leche que cae: el pintor aplicó pequeños toques de color, casi granos de pintura, para que la superficie del pan y el borde del cuenco parezcan tocables. Retratar a una sirvienta con esta dignidad no era habitual, y en la Holanda de entonces la mujer laboriosa del hogar se veía como un modelo de virtud. Abajo, en la pared, un estudio reciente del Rijksmuseum reveló bajo la pintura una jarra y una cesta que Vermeer llegó a dibujar y luego decidió borrar.




