
Julio II ordena a Bramante, Miguel Ángel y Rafael las obras del Vaticano y de San Pedro
Ficha
La historia
Para ver esta pintura hay que mirar hacia arriba. Ocupa el techo de una sala del ala Sully que hoy alberga escultura egipcia de la época de los Ramésidas, aunque no tiene nada que ver con Egipto. En 1826 el Estado francés encargó techos pintados para una nueva serie de salas, llamada Museo Carlos X en honor del rey, y esta le tocó a Horace Vernet por 18.000 francos. La Apoteosis de Homero de Ingres se pintó para otro techo del mismo conjunto.
Vernet eligió a un papa del Renacimiento. Julio II está sentado en su sillón mientras despliegan ante él la gran planta de una iglesia, y entre los cortesanos y clérigos que lo rodean están Bramante, Miguel Ángel y Rafael. Los tres trabajaron de verdad para Julio en los mismos años, Bramante en la nueva basílica de San Pedro, Miguel Ángel en la bóveda de la Capilla Sixtina y Rafael en los aposentos papales, aunque ningún documento los muestra juntos ante él en una audiencia así. Vernet expuso el lienzo en el Salón de 1827. Ese mismo año se encargó a otro pintor, Abel de Pujol, la decoración de las bovedillas curvas que lo rodean, que pintó bajo la dirección de Vernet con cuatro falsos relieves y cuatro medallones dorados.




