
Davide Mauro · CC-BY-SA-4.0
San Pablo Ermitaño
Ficha
La historia
En 1639 Ribera llevaba más de 20 años en Nápoles, la ciudad más poblada de la monarquía hispánica, gobernada por un virrey enviado desde Madrid. Había salido de Játiva siendo muy joven y no volvió nunca a España, aunque trabajó casi siempre para aquella corte virreinal. Los eremitas viejos fueron asunto suyo durante décadas, y este es Pablo de Tebas, que según la vida escrita por san Jerónimo huyó de una persecución romana al desierto egipcio y pasó allí el resto de sus días, alimentado cada jornada por un cuervo que le llevaba medio pan. Estos ascetas los pintaba del natural, con modelos ancianos. El lienzo llegó a Palermo mucho más tarde, enviado desde Nápoles como regalo de Fernando II, rey de las Dos Sicilias.




