
Eugène Delacroix · PD
El Otoño - Baco y Ariadna
Ficha
La historia
En la pintura francesa de los siglos XVII y XVIII, Baco y Ariadna ya servían para representar el otoño, la estación de la vendimia. Delacroix retomó esa pareja para el otoño de su serie de las cuatro estaciones y fue a buscar las figuras a la Antigüedad. Nunca estuvo en Italia. Conocía las pinturas murales descubiertas en Pompeya y Herculano desde el siglo XVIII por los grabados de los volúmenes de las «Antiquités d'Herculanum». De un grabado tomó a Ariadna, que despierta en la isla de Naxos cuando Teseo ya se aleja en su barco. De otro, a Baco, el dios del vino, que la encuentra dormida. Unió los dos momentos y colocó las manos de ambos justo en el centro del lienzo, junto a los felinos que tiran del carro dorado del dios. Poco antes de morir, en 1863, Delacroix todavía se recordaba a sí mismo que debía devolver aquellos volúmenes a una amiga.




