
Eugène Delacroix · PD
Las bañistas
Ficha
La historia
En 1853, Gustave Courbet expuso en el Salón de París un gran lienzo con una campesina corpulenta y a medio vestir saliendo de una charca, y provocó un escándalo. Delacroix lo vio y lo rechazó; anotó en su diario lo inútil que le parecía la tosquedad de las formas. Un año después, un cliente le pidió sus propias bañistas en un claro del bosque, precisando cuántas figuras debía haber e insistiendo en que fueran con recato cubiertas por telas. Para Delacroix era terreno poco frecuente, pues casi nunca pintó mujeres bañándose. Trabajó el cuadro en su casa de campo a las afueras de París, junto al bosque de Sénart. La carnación cálida procede del rococó francés que admiró de joven, mientras las dos mujeres serenas y de pose clásica del primer plano recuerdan a los venecianos que copió durante décadas. Rondaba los 60 años y le quedaban menos de diez de vida.




