
James McNeill Whistler · PD
El maestro herrero de Lyme Regis
Ficha
La historia
En el otoño de 1895 Whistler estaba solo en Lyme Regis, un pequeño balneario de Dorset fuera de temporada, y escribía a casa que con el viento y la lluvia era la costa más lúgubre que conocía. Su mujer, Beatrice, estaba en un hotel de Londres, gravemente enferma de cáncer. El marchante David Croal Thomson bajó a ver qué pintaba, y en cuanto volvió a la ciudad Whistler le escribió pidiéndole que no le mencionara este cuadro a ella. Quería guardárselo como sorpresa.
El hombre es el herrero del pueblo, uno de la familia Govier, cuya fragua estaba al fondo de un pasaje estrecho de Broad Street, la misma calle donde Whistler había alquilado un cuarto para pintar. Aparece de medio cuerpo sobre un fondo marrón oscuro, con los brazos cruzados, chaqueta negra y camisa blanca sin cuello. La pintura es fina, sobre una preparación roja, y Whistler fue frotando partes de la cara mientras trabajaba. Lo empezó en Lyme y lo terminó en su estudio de Londres. Cuando un marchante de Nueva York oyó hablar del herrero y lo pidió, Whistler le advirtió que el precio le iba a parecer alarmante. Antes de enviarlo se lo llevó a sus amigos los Pennell, que luego serían sus biógrafos, y ellos recordaban lo poco que le apetecía desprenderse de él. A finales de junio de 1896 ya estaba en manos del marchante. Beatrice había muerto en mayo.




