
La escuela de Atenas
Ficha
La historia
El nombre de este fresco no es de Rafael. Lo pintó entre 1509 y 1511 para los aposentos privados del papa, y durante mucho tiempo nadie se puso de acuerdo sobre qué representaba. Giorgio Vasari, una generación después, habló de teólogos que conciliaban la filosofía y la astrología con la teología. El título de La escuela de Atenas llegó más tarde.
Solo dos figuras son seguras, y se las reconoce por los libros que llevan. En el centro, bajo los arcos, el viejo Platón, descalzo, sostiene su Timeo y señala hacia arriba. A su lado camina Aristóteles con su Ética, la palma vuelta hacia el suelo. Casi todos los demás han recibido su nombre a fuerza de conjeturas a lo largo de los siglos. Vasari vio al arquitecto Donato Bramante en el hombre calvo que se inclina con un compás sobre una pizarra, al que se suele llamar Euclides, y un rostro joven en el extremo derecho, que nos mira de frente, se tiene tradicionalmente por el del propio Rafael.
Bramante fue algo más que un modelo. Mientras Rafael trabajaba en esta sala, él levantaba el nuevo San Pedro a pocos pasos de allí, y las grandes bóvedas artesonadas de la sala pintada recuerdan sus proyectos para la basílica que empezaba a crecer. En sendas hornacinas se alzan dos estatuas, Apolo con su lira a la izquierda y Minerva, diosa de la sabiduría, a la derecha. El cartón a tamaño natural que Rafael dibujó para las figuras se ha conservado y se guarda en Milán, en la Pinacoteca Ambrosiana.




