
Venus Itálica
Ficha
La historia
La Tribuna de los Uffizi, la sala octogonal que los Médici levantaron para sus piezas más preciadas, se quedó sin su estatua más famosa el 11 de septiembre de 1802. Ese día las autoridades francesas requisaron la Venus de Médici para el Louvre. Toscana era entonces el reino de Etruria, un pequeño Estado creado bajo el control de Napoleón, y su rey, el Borbón Luis I, encargó a Antonio Canova una copia para llenar el hueco.
A Canova no le apetecía copiar. Durante casi diez años talló una Venus propia, de pie, que se aprieta un paño contra el cuerpo, como sorprendida al salir del baño. Mientras tanto, Toscana pasó de los Borbones a la familia de Napoleón, y fue su hermana Elisa Baciocchi, ya gran duquesa, quien se aseguró la obra en 1809. El 29 de abril de 1812 la estatua ocupó su lugar en la Tribuna. Ese año el poeta Ugo Foscolo volvió a verla una y otra vez, y escribió a una amiga veneciana que la Venus de Médici era una diosa bellísima, y esta, una mujer bellísima.
Cuando la estatua antigua regresó a Florencia tras la caída de Napoleón, la Venus de Canova pasó al Palacio Pitti, a una sala que ya llevaba el nombre de la diosa por los techos que Pietro da Cortona pintó en la década de 1640.





