
Johannes Vermeer · PD
Mujer con una balanza
Ficha
La historia
Durante mucho tiempo a este cuadro se le llamó 'La mujer que pesa oro' o 'que pesa perlas'. Y sin embargo, si uno se acerca, los dos platillos de la balanza están vacíos. Sobre la mesa hay perlas y una cadena de oro que brillan sin que ella las toque. La mujer, con una toca blanca y un manto forrado de piel, sostiene el fiel de la balanza y espera a que se detenga, con los ojos bajos. Vermeer pintó esto en Delft hacia 1664, en una casa donde llegó a tener 11 hijos, y la silueta de ella recuerda a la de una mujer encinta. Detrás, en la pared, cuelga un cuadro dentro del cuadro: un Juicio Final, con Cristo alzando la mano para separar a los salvados de los condenados. La cabeza de la mujer queda justo sobre ese eje. Ella no pesa monedas. En el silencio del cuarto sopesa, con ese pequeño gesto, lo mismo que se decide arriba en la pintura del fondo. La luz entra por la izquierda, roza el borde metálico de la balanza y deja el resto de la habitación en penumbra.




