
Mujer escribiendo una carta
Ficha
La historia
Hacia 1655, Gerard ter Borch sentó a una joven ante una mesa con una pluma en la mano, y en el cuadro no ocurre nada más. Según el Mauritshuis, esta pequeña tabla es la primera de toda una serie de escenas de cartas del pintor y sirvió de ejemplo a otros artistas, entre ellos Vermeer. Ella ha apartado la costosa alfombra oriental que cubre la mesa para hacerse sitio, y a su lado brilla con suavidad un tintero de peltre. De la oreja le cuelgan una perla y un lazo azul. Qué escribe y a quién, el pintor no lo cuenta. Detrás, en la penumbra, cae un pesado dosel oscuro. En 1928, el magnate del petróleo Henri Deterding compró la tabla en una subasta en Ámsterdam por 319.000 florines y la regaló al museo.





