
La historia
En 1863 Turín era la capital de un reino que apenas tenía dos años, y su ayuntamiento tomó una decisión poco común. Junto a los maestros antiguos de su nuevo Museo Civico, empezó a comprar obras de pintores y escultores vivos, y por eso la GAM se presenta como la primera colección pública de arte moderno de Italia. Aquellos primeros cuadros se expusieron en un edificio cercano a la Mole Antonelliana y, desde 1895, en un pabellón del corso Siccardi, hasta que los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial lo destruyeron.
Hoy, en el mismo solar, se levanta un edificio moderno en la via Magenta, proyectado por los arquitectos Carlo Bassi y Goffredo Boschetti e inaugurado el 31 de octubre de 1959. El siglo XIX es fuerte aquí, con los paisajes de Antonio Fontanesi, las esculturas de Medardo Rosso y el largo friso de ovejas de Pellizza da Volpedo, El espejo de la vida. El siglo XX trae a Modigliani, De Chirico y Paul Klee, y las obras del arte povera, el movimiento que creció en buena parte en la propia Turín a finales de los años sesenta en torno a artistas como Michelangelo Pistoletto y Giuseppe Penone.
Los fondos superan las 45.000 piezas, buena parte de ellas dibujos, estampas y fotografías, y la GAM guarda además una de las colecciones de cine y vídeo de artista más importantes de Europa.
Colección
31 obras
La desnudaGiacomo Grosso, 1896
La religión de los difuntosCarlo Bonatto Minella, 1878
Las sombras de los grandes florentinos protestan contra el dominio extranjeroEugenio Agneni, 1857
La sirena (Abismo verde)Giulio Aristide Sartorio, 1893
El InnominadoAndrea Gastaldi, 1860
La Virgen de la AnunciaciónFrancesco Hayez, 1824